Cambios físicos y biologícos del ser humano

LA
ADOLESCENCIA: UNA ETAPA DE TRANSICIÓN
Pubertad:
inicio de la maduración sexual. Los niños experimentan cambios físicos,
hormonales y sexuales para poder reproducirse. Ocurre entre los 10 y 14 años.
Se refiere principalmente a cambios físicos y es la primera parte de la
adolescencia.
Adolescencia:
período de transición entre la pubertad y la edad adulta. Hace
referencia tanto a cambios físicos como emocionales y sociales. Suele empezar a
los 14 años en los varones y a los 12 años en las mujeres. Se dan algunos
procesos de desarrollo como:
a. Desarrollo físico:
la glándula hipófisis incrementa la secreción de hormonas que producen un
cambio fisiológico general. Estas hormonas son los andrógenos en los hombres y
los estrógenos en las mujeres. Se producen cambios como el aumento de estatura,
aumento de la masa corporal y maduración de gónadas y aparición de vello púbico
en ambos sexos. En las mujeres se dan cambios como la manifestación de los
senos y ensanchamiento de las caderas. En los hombres se da el cambio del
timbre de voz y la aparición del vello facial.
b. Desarrollo
intelectual: no se produce un cambio fuerte, sino que la capacidad para
entender problemas complejos se desarrolla gradualmente. Las personas
desarrollan la lógica y la deducción de acuerdo con el aprendizaje y educación
recibidos.
c. Desarrollo
sexual: incremento en el interés por la sexualidad y sus implicaciones.
Muchas veces los jóvenes no cuentan con la información suficiente sobre métodos
de planificación y de enfermedades de transmisión sexual, lo que conlleva a
embarazos en jovencitas e incremento en contagio de enfermedades por contacto
sexual.
d. Desarrollo emocional: en la adolescencia se experimentan
situaciones emocionales más rápidas e inesperadas que las experimentadas en
otro momento del desarrollo. Algunos ejemplos son:
Irritabilidad, ira o mal humor.
Tristeza, lágrimas o llanto frecuente.
Falta de interés en actividades que antes disfrutaba.
Fatiga o cansancio.
Poca concentración.
Cambios en el sueño y en el apetito.
Sentimientos de culpa, impotencia o ambas.
Expresión de ideas suicidas.
Pueden recurrir a las drogas y al alcohol.
Aislamiento
social.
Autoestima: es
la forma en que nos sentimos con respecto a nosotros (as) mismos (as).
Sentimiento valorativo de nuestro ser, de nuestra manera de ser, de quienes
somos nosotros (as), del conjunto de rasgos corporales, mentales y espirituales
que configuran nuestra personalidad. La autoestima se aprende, cambia y la
podemos mejorar.
Importancia
de la autoestima: una adecuada autoestima es importante para la vida
social, personal y profesional, ya que influye en el rendimiento laboral y
académico. Además, condiciona las expectativas, la motivación y contribuye a la
salud y al equilibrio mental. La adolescencia es crítica para la formación de
la autoestima, porque aquí la persona define su identidad (individuo único, con
capacidades y limitaciones, gustos, sueños, etc). La autoestima influye en el
adolescente sobre:
Cómo se siente.
Cómo piensa, aprende y crea.
Cómo se valora.
Cómo se relaciona con los demás.
Cómo se
comporta.
Algunas
manifestaciones de una autoestima sólida son:
Actuar independientemente.
Asumir responsabilidades.
Afrontar nuevos retos con entusiasmo y sentirse orgulloso de los
logros.
Demostrar amplitud de emociones y sentimientos.
Ser tolerante frente a la frustración.
Sentirse capaz
de influir en otras personas.
Otros aspectos
importantes:
Responsabilidad.
Solidaridad y respeto.
Expresión del afecto.
Equidad de género.
Aseo personal.
Cuidado de la salud.
Vida en familia.
Vida
comunitaria.
Género: conjunto
de características de la personalidad, conductas y actitudes que distinguen a
los hombres de las mujeres. Se forma según el desarrollo social de la persona.
Sexo: se
refiere a las características fisiológicas propias de la naturaleza del hombre
o la mujer.
Sexualidad: conjunto
de condiciones anatómicas, fisiológicas, psicológicas y culturales que
caracterizan a cada sexo.
Sexofilia: ser
amigos de nuestra propia sexualidad. Vivir la sexualidad de manera positiva,
natural, espontánea, como una parte más de nuestro cuerpo, en la que no se le
da ni más ni menos importancia de la que tiene.
Sexofobia:
tener miedo o temor de nuestra sexualidad.
Vivir la sexualidad desde un punto de vista negativo, tabú, pecaminoso, malo y
prohibido.
¿Cómo reforzar la autoestima?
Leer buenos libros de superación personal.
Mantener la mente ocupada con pensamientos positivos sobre usted y los
demás.
Comenzar a desarrollar confianza en usted mismo.
Sentirse orgulloso de lo que hace, especialmente cuando las cosas las
realiza bien.
Sentirse orgulloso de lo que usted es.
Establecer metas realistas a corto plazo.
Adoptar la actitud de “YO PUEDO”.
Crear conciencia de que no es perfecto.
Solicitar y aceptar la ayuda de otras personas.
Mantener un diario
de todo lo bueno y positivo que realiza diariamente.
PUBERTAD Y ADOLESCENCIA - CAMBIOS FÍSICOS
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